Juan Tomás


Juan Tomás Ávila Laurel (1966) es el escritor más traducido de Guinea Ecuatorial. Es de Annobón, una pequeña isla guineana en el Océano Atlántico, aunque ha pasado buena parte de su vida en la capital, Malabo. Ha publicado una docena de libros en español, pertenecientes a distintos géneros literarios.

Es conocido por la novela Arde el monte de noche (Calambur, 2009), finalista en los Independent Foreign Fiction Prize 2015 en Gran Bretaña. Es también el autor de La carga (1999), Avión de ricos, ladrón de cerdos (2008) y Panga Rilene (2016). Su última novela, El juramento del monte Gurugú (2017), sólo se ha publicado en inglés y francés.

Trabajó como vendedor ambulante de dulces, enfermero y editor. Actualmente vive refugiado en Cataluña, después de la huelga de hambre que protagonizó en 2011 en contra de la dictadura de Teodoro Obiang. Es ganador de numerosos premios literarios y su obra es estudiada en universidades de todo el mundo.

Publica de manera regular en su blog Malabo, de la revista digital Frontera D.

Su obra


La obra de Juan Tomás Ávila Laurel es extensa, con varias títulos agotados y otra producción aún inédita. Esta es una selección de una docena de obras.

LA CARGA. Palmar, 1999. El pasado colonial se contrasta con el presente del país en una novela cargada de ironía. Está situada en Mbini durante la época de la colonización española y, a la vez, en la Guinea continental de finales del siglo XX.

EL DESMAYO DE JUDAS. Centro Cultural Hispano-guineano de Malabo, 2001. Un libro escrito entre Valencia y Malabo que empieza con el nacimiento de Judas Garamond: “sopla el viento sobre la ciudad del levante español. Muy malos vientos para algunos”. El protagonista es Juan Vives, un joven a la búsqueda de la felicidad. Sectas, sueños e identidad.

CÓMO CONVERTIR ESTE PAÍS EN UN PARAÍSO. Pángola, 2005. Un diccionario de unas setenta palabras de edición modesta, pero con contenido profundo. Aborda cuestiones centrales del país como el problema del agua, los déficits de su gobierno o porqué a los presidentes se les llama “papás”. Un texto directo, preciso y contundente que dispara en todas direcciones.

VISCERAS. Novatores, 2006. “¿Es justo que tal o cual presidente deje el poder a su hijo?” se preguntaba Juan Tomás Ávila Laurel cuando la ascensión política de Teodorín no parecía tan evidente. Y la cuestión sigue vigente. El libro es un retrato de Guinea Ecuatorial, que considera que aún funciona de manera parecida a un régimen feudal. Defiende un desarrollo que pase por el bienestar de los ciudadanos.

CUENTOS CRUDOS. AECI, 2007. Una Navidad sin Navidad, los baños comunitarios, una cumbre política, la luz y la corrupción son los protagonistas de estos cinco cuentos cortos y juguetones. Un libro de apenas 50 páginas escrito en Malabo dos años antes de su publicación.

AVIÓN DE RICOS, LADRÓN DE CERDOS. El Cobre, 2008. El más libro más divertido, con una casa de citas de Bata donde hay fascinación por el Barça, un doctor enamorado de jovencitos y, de repente, la tristeza por una muerte en el mar. Una novela picaresca donde la sonrisa se congela con la dura realidad del país, con juicios y prisiones injustas.

ARDE EL MONTE DE NOCHE. Calambur, 2009. Para muchos, su obra maestra. Un viaje a la pequeña isla del Océano Atlántico donde creció de los 7 a los 13 años. Ávila Laurel dice que en libro sólo hay dos hechos reales: la epidemia de cólera y la triste muerte que se cuenta, pero sus páginas están llenas de vida. Una novela costumbrista de un adulto que revive su niñez. Empieza con una canción y está impregnada por el aislamiento, la oralidad, la imprevisibilidad del autor y calamares gigantes.   

DICCIONARIO BÁSICO. CEIBA, 2011. Otra clarividente disección de Guinea Ecuatorial. Aquí son analizados los coros de animación, los aniversarios del dictador, los cómplices de las fechorías, el arroz y la idiotez. Sin sentimentalismo, con verdades sin matices.

LETRAS TRANSVERSALES. Verbum, 2012. Una excelente recopilación de Elisa Rizo de sus textos menos conocidos. Incluye ensayo (El derecho de pernada), poesía, narrativa (Áwala cu sangui) y teatro (Pretérito imperfecto, Los hombres domésticos y El fracaso de las sombras). Un homenaje a un autor que quiere “despertar la conciencia cívica de su país” y que Rizo compara con Frantz Fanon.

EL DICTADOR DE CORISCO. Pángola, 2014. En la pequeña isla guineana de Corisco viven un centenar de personas limitadas por “cuatro extremos humedecidos por el mar”. Allí llega por sorpresa Anika, una viajera holandesa que sacude su día a día. Una novela que nos acerca varias generaciones y a su recuerdo del “fuego que echó sobre el pueblo”, aludiendo a episodios dolorosos de la historia del país.

PANGA RILENE. Calambur, 2016. La novela más extravagante. Un relato futurista distópico, situado en un mundo arrasado por un desastre ecológico. Una mujer vestida de hombre es protagonista de sus páginas.

EL JURAMENTO DEL GURUGÚ. 2017. Este monte situado a 10 quilómetros de Melilla se ha convertido en un enclavamiento de migrantes africanos. Una novela narrada en primera persona que, de momento, sólo está publicada en inglés (The Gurugu Pledge) y francés (Sur le mont Gourougou).

Literatura ecuatoguineana


El catedrático de la Universidad de Salamanca y escritor Justo Bolekia Boleká divide la literatura ecuatoguineana en tres etapas. La primera es la precolonial (hasta 1778), marcada por la oralidad. Le sigue la colonial (1778-1968) y, finalmente, la poscolonial (a partir de 1968).

Este país africano fue uno de los últimos a independizarse, por lo que los especialistas coinciden en señalar el carácter tardío de la aparición de su literatura. La primera obra es Cuando los combes luchaban (1953) de Leoncio Evita. La segunda fue Una lanza por el Boabí de Daniel Jones Mathama (1962).

Destacan las obras aparecidas en los años 80, como El reencuentro, el retorno del exiliado (1985), de Juan Balboa Boneke –padre de la cantante Concha Buika–, Ekomo (1985) de la primera mujer novelista María Nsué, Las tinieblas de tu memoria negra (1987) de Donato Ndongo y Voces de espuma (1987) de Ciriaco Bokesa.

Recogen sus principales obras la Antología de la literatura guineana (1984) de Donato Ndongo, La palabra y la memoria: Guinea Ecuatorial 25 años después (2010) de Landry-Wilfrid Miampika, Nueva antología de Guinea Ecuatorial (2012) de Gloria Nistal y M’bare N’gom, y Voces femeninas de Guinea Ecuatorial (2015) de Remei Sipi